🚢 | La paradoja del barco de Teseo.


Es una paradoja filosófica antigua que nos lleva a cuestionarnos qué es lo que realmente define la identidad. 
Imagina que tienes un barco y, con el tiempo, cada una de sus partes comienza a deteriorarse. Entonces, vas reemplazando las piezas: una vela por aquí, una tabla por allá, hasta que al final, ninguna de las piezas originales queda.

La pregunta es: ¿Sigue siendo el mismo barco? O si juntaras todas las piezas originales y las reconstruyeras, ¿cuál de los dos sería la verdadera nave de Teseo?

Como dijo Heráclito: "Ningún hombre se baña dos veces en el mismo río, porque ni el hombre ni el río son los mismos." Así nos lleva a pensar en el cambio constante que experimentamos como personas.

Si a lo largo de los años nuestras células cambian, nuestras ideas evolucionan, y nuestras experiencias nos transforman… ¿qué es lo que realmente nos hace ser nosotros mismos?

Al final, ¿qué es lo que te define? ¿Es tu cuerpo, tus recuerdos, tus decisiones o algo más profundo?

Todo cambia, lo único constante es el cambio. Cada momento eres una persona distinta. Lo que te define es el cambio, todo lo demás ha dejado de ser lo que era, tu cuerpo, tus recuerdos, tus decisiones. Nada en la vida es permanente, ni puede serlo, porque la propia naturaleza de la existencia es el cambio. 

¿Qué hace que tú sigas siendo tú?

A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente sobre su ser.