«La
puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco
para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.» SöREN AABYE KIERKEGAARD
Si
queremos ser felices, y estamos dispuestos a encontrar la felicidad, lo
primero es ponernos de acuerdo en qué es la felicidad, para saber qué
es lo que estamos buscando. Y no es algo sencillo, hay muchas formas de
definir la felicidad, unas más objetivas y otras más subjetivas. Según
el diccionario, la felicidad es un estado de ánimo donde una persona se
siente plenamente satisfecha por disfrutar de lo que desea o de algo
bueno. Desde un punto de vista más psicológico, la felicidad es un
estado emocional positivo que las personas alcanzamos cuando hemos
satisfecho nuestros deseos y objetivos vitales. Por lo que, la felicidad
procede en gran parte de la capacidad que tenemos de lograr lo que
queremos en nuestras vidas. También de cómo somos capaces de resolver
los problemas que nos sobrevienen día tras día. Autorealizarse,
de eso se trata. Profundizando un poco más, desde un punto de vista más
objetivo y científico, la neuropsicología nos dice que la felicidad
surge al producirse una actividad neuronal en ciertas estructuras
cerebrales como el tálamo, el hipotálamo, el hipocampo, la amígdala, el
cuerpo calloso, el septum y el mesencéfalo. Este último se encarga de
dar respuesta a estímulos emocionales. ¿Cómo producir esa actividad? Ahí
el quid de la cuestión. ¿Podríamos hacerlo de forma artificial y ser
felices siempre? La respuesta es sí, se sabe que una hormona como la dopamina
está muy involucrada en la mayor parte de los procesos que nos generan
placer. Los antidepresivos actúan en estas zonas para estimular nuestros
niveles de dopamina. Pero estimular esta zona artificialmente puede
dejarnos consecuencias destructivas a largo plazo en nuestro cerebro y
acabar con nosotros. Tomar antidepresivos a diarios desde luego no es la
solución. Más subjetivamente, desde la filosofía, según estoicos como
Séneca, la felicidad se alcanza dominando las pasiones y placeres de la
vida. Trabajando en la búsqueda de la virtud. Centrándose en una
verdadera pasión. Esa es la fuente real de felicidad para Séneca. Que
los placeres y el ocio no se superpongan al trabajo que hacemos cada día
para ser lo mejor posible en nuestra pasión. Es una idea aceptable e
interesante, ya que Séneca busca la felicidad en sí mismo y no en el
exterior, pero huir del ocio y los placeres es algo complicado y que no
hará feliz a la gran mayoría de la gente. Estudiando hábitos de la gente
feliz, se puede llegar a la conclusión de que una gran alternativa es
usar el ocio y los placeres como premio cuando haces lo que deberías
haber hecho ese día para ser lo que quieres llegar a ser. El ocio como
premio después del trabajo, no como algo a evitar. Porque como diría
Epicuro, la felicidad se logra al satisfacer nuestros deseos y placeres.
Y probablemente tenga razón en cierto modo. El problema de este tipo de
felicidad es que es momentánea y se centra en algo externo a ti. No
fundamenta la felicidad en nosotros mismos, sino en premios externos. Y
puede hacernos más felices un corto periodo de tiempo, pero luego se
olvida. Y esto es un problema a la hora de tener una mente equilibrada y
preparada para los constantes golpes que la vida nos presenta. En la
vida constantemente recibirás buenas y malas noticias, y tu felicidad no
puede depender de ellas, porque entonces tu vida será una montaña rusa
de emociones. ¿Qué es la felicidad entonces? Poiblemente la mejor definición de felicidad sea la sigueinte:
La felicidad es un estado de ánimo donde una persona se siente
plenamente satisfecha por disfrutar de lo que depende de ella, sin
buscar premios externos y siendo plenamente consciente del entorno en el
que vive y los problemas de su alrededor. ¿Y por qué deseas la
felicidad? Está en nuestros genes, es algo natural, todo el mundo desea
ser feliz, no eres único en ello, pero sí es única tu manera de
lograrlo. Sólo hay unas pautas en común para alcanzar la felicidad, unas
pautas que en mayor o menor medida seguidas a diario te llevarán a ser
feliz, porque se han repetido a lo largo de la historia en todas las
personas que han llevado una vida feliz. Y ahora, estos hábitos te los
voy a exponer, y espero que también los apliques a tu vida cotidiana.
“Ser estúpido, egoísta y estar
bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser
feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.” GUSTAVE FLAUBERT
Conozco a personas que se están destrozando actualmente la vida por no
querer ver la realidad tal y como es. Vida sólo hay una. Asume las
consecuencias.
Te aconsejo que actúes a medida que vayas leyendo:
