Confinamiento y esperanza

Decimoquinto día de confinamiento, el enemigo silencioso y cobarde continua matando ahí fuera, derrotando a los más débiles y a valientes guerreros, siendo nuestra única defensa contra este enemigo invisible, el aislamiento y los escudos. Aunque pienso que el tiempo, nuestro mejor aliado, está a nuestro favor y finalmente terminaremos vendiéndole, como siempre hemos hecho en tantas otras batallas a lo largo de la historia.  Y más adelante nuestro adversario tendrá que rendirse ante la persistencia y el coraje del ser humano.

PG